
EL PODER DEL AHORA
Todos tenemos o hemos tenido en algun momento divagaciones sobre los grandes porques de la vida, sobre la busqueda de la verdad, del amor y la felicidad.
Eckhart Tolle nos ofrece en sus libros en un lenguaje sencillo y directo algunas respuestas, en concreto en esta obra, magistral y reveladora nos descubre un concepto que tiene el poder de transformar.
Para los mas aferrados al concepto de ego puede que solo sea un galimatias vacio, pero puede que cambie la vida de una persona. curiosas señales me llevaron hasta el libro y puedo asegurar que fue todo un descubrimiento.
3 millones de personas ya conocen su contenido y yo lo recomiendo.
A continuacion publico un fragmento.
En otras entradas seguire escribiendo sobre Tolle.-
LIBERARSE DE SU MENTE
{¿Qué quiere Ud. decir exactamente con 'observar al que piensa'?}
Cuando alguien va al médico y dice: 'Oigo una voz en mi cabeza' probablemente lo remitirán a un psiquiatra. El hecho es que, de forma muy similar, prácticamente todo el mundo oye una voz, o varias voces, en su cabeza, todo el tiempo. Estamos hablando de los procesos involuntarios de pensamiento que Ud. no se da cuenta que sí podría detener y que se llaman monólogos o diálogos interiores y son continuos.
Ud. probablemente se ha cruzado en la calle con "locos" que hablan o murmuran para sí mismos incesantemente. Bueno, esto no es muy diferente de lo que Ud. y otras personas "normales" hacen, excepto por el hecho de que Ud. no lo hace en voz alta. La voz comenta, especula, juzga, compara, se queja, acepta, rechaza, y así sucesivamente. La voz no es necesariamente relevante para la situación en la que Ud. se encuentra en ese momento; puede estar revisando el pasado reciente o lejano o ensayando o imaginando posibles situaciones futuras. En este caso, frecuentemente imagina resultados negativos o problemas; este proceso se llama "preocuparse". A veces esta banda de sonido va acompañada por imágenes visuales o "películas mentales".
Incluso si la voz es relevante para la situación del momento, la interpretará de acuerdo con el pasado. Esto se debe a que la voz pertenece a su mente condicionada, la cual es el resultado de toda su historia pasada, así como al escenario mental de la cultura colectiva que Ud. heredó. Así, Ud. ve y juzga el presente con los ojos del pasado y obtiene una visión de él totalmente distorsionada. No es raro que esa voz sea el peor enemigo de la persona. Muchos viven con un torturador en la cabeza que continuamente los ataca y los castiga y les drena la energía vital. Esto causa sufrimiento e infelicidad así como enfermedad. A esta voz interior algunos la llaman 'la voz de la conciencia'.
Lo bueno es que Ud. puede liberarse de su mente, aunque no de su consciencia de ser su lo_profundo. Esa es la única liberación verdadera. Ud. puede dar el primer paso ahora mismo. Empiece por oír la voz de su 'cabeza' tan a menudo como pueda. Preste atención especial a cualquier patrón de pensamiento repetitivo, esos viejos discos que han sonado en su cabeza quizá durante años. Eso es a lo que llamo "observar al que piensa", que es otra forma de decir: escuche la voz de su cabeza, esté allí como si fuese un testigo.
Cuando Ud. escuche esta voz hágalo imparcialmente. Es decir, no juzgue. No juzgue o condene lo que oye, porque hacerlo significaría que la misma voz ha vuelto a entrar por la puerta trasera y ha vuelto a hacerse pasar por su lo_profundo. (A esta voz, en lenguaje actual del Discernimiento Espiritual Ignaciano podría equivaler, en alguna forma, a 'treta'; originalmente, 'mal espíritu').
Pronto empezará a darse cuenta de todo esto.
Dirá: aquí está la voz y aquí estoy yo (el Yo soy, el lo_profundo) escuchándola y observándola. Esta comprensión, este Insigth, que tiene el Yo soy, esta sensación intimísima de su propia presencia, no es ya un pensamiento. (A esta sensación de su propia presencia, que surge de más allá de la mente, en lenguaje actual de Discernimiento Espiritual Ignaciano podría equivaler, en alguna forma, a 'moción', a 'buen espíritu').
S. Ignacio tiene todo un tratado espiritual para aprender a distinguir entre el buen y el mal espíritu.
Así pues, cuando el lo_profundo que es Ud. escucha un pensamiento, Ud. es consciente no sólo del pensamiento, sino de Ud. mismo como testigo de él. Ha aparecido una nueva dimensión de conciencia. Mientras oye al pensamiento Ud. siente ser una presencia consciente - su lo_profundo, su ser más profundo - más allá o debajo del pensamiento, como quien dice. El pensamiento entonces pierde su poder sobre Ud. y rápidamente se calma porque Ud. ya no le da energía a la mente por medio de su identificación con ella. Este es el comienzo del final de la continua presencia es su cabeza del pensamiento involuntario y compulsivo.
Cuando un pensamiento pierde fuerza, Ud. experimenta una discontinuidad en la corriente mental, una brecha de "no mente". Al principio las brechas serán cortas, unos segundos tal vez, pero gradualmente se harán más largas. Cuando ocurren esas rupturas Ud. experimenta cierta quietud y paz dentro de Ud.
Es el comienzo de habitar en su estado natural de percepción de la unidad con el Ser, que generalmente está oscurecida por la mente. Con la práctica, la sensación de quietud y paz se hará más profunda. De hecho, esta profundidad no tiene fin. También sentirá una sutil emanación de gozo que surge de 'estar en lo profundo de su interior'. A este gozo lo llamamos el gozo de Ser lo_profundo. Este gozo de Ser lo_profundo siempre va acompañado de la Armonía en que Ud. experimenta estar respecto de 'las cosas' y de la Ternura por la cual Ud. se experimenta como centrifugado hacia 'las personas'.
No se trata de un estado de trance, en absoluto. Aquí no hay pérdida de conciencia, es todo lo contrario. Si el precio de la paz fuera una disminución de su conciencia y el precio de la quietud una falta de vitalidad y estado de alerta, no valdría la pena tenerlas. En este estado de unión interior, Ud. está mucho más alerta, más despierto que en el estado de identificación con la mente. Ud. está completamente presente. También aumenta la frecuencia de vibraciones del campo de energía que da vida al cuerpo físico.
Según profundiza en este reino de la no_mente, del no_yo, como es llamado a veces en Oriente, Ud. crea un estado de conciencia pura. En ese estado Ud. siente su propia presencia con tal intensidad y gozo, que todo el pensamiento, todas las emociones, su cuerpo físico, así como el mundo exterior, se vuelven relativamente insignificantes en comparación con ello. Y sin embargo no es un estado egoísta sino un estado sin ego. Lo lleva a Ud. más allá de lo que antes consideraba "su propio ser". Esta presencia es esencialmente Ud. y al mismo tiempo inconcebiblemente mayor que Ud.. Lo que trato de expresar aquí puede sonar paradójico o incluso contradictorio, pero no puedo expresarlo de otra manera.
En lugar de 'observar al que piensa' Ud. puede crear también una brecha en la corriente continua de la mente simplemente dirigiendo el foco de su atención hacia el Ahora. Vuélvase intensamente consciente del momento presente. Esto es algo profundamente satisfactorio. Por ejemplo: ser intensamente consciente del paso del aire que respira por sus fosas nasales; la temperatura fresca que tiene al estar entrando y tibia al estar saliendo... De esa forma Ud., al apartar el estar consciente desde su lo_profundo, por un lado; de la actividad de su mente, por otro, crea una brecha de no_mente en la que Ud. está muy alerta y consciente, pero no pensando. Esa es la esencia de la meditación, del silencio interior.
En su vida diaria, Ud. puede practicar esto tomando una actividad rutinaria que normalmente es sólo un medio para un fin y préstele su más completa atención, de modo que se convierta en un fin en sí misma. Por ejemplo, cada vez que Ud. suba y baje las escaleras en su casa o en su lugar de trabajo, ponga mucha atención a cada paso, a cada movimiento, incluso a su respiración. Esté totalmente presente. 0 cuando se lave las manos, preste atención a todas las percepciones sensoriales asociadas con la actividad: el sonido y tacto del agua, el movimiento de sus manos, el aroma del jabón y así sucesivamente. 0 cuando suba a su automóvil, después de cerrar la puerta haga una pausa de unos segundos y observe al flujo de su respiración. Hágase consciente de una sensación de presencia silenciosa pero poderosa. Hay cierto criterio por el que puede medir su éxito en esta práctica: el grado de paz que siente interiormente.
Así pues, el único paso vital en su camino hacia la iluminación es éste: aprenda a dejar de identificarse con su mente. Cada vez que Ud. crea una brecha en el incesante fluir de la mente, la luz de su conciencia se vuelve más fuerte.
Un día puede que se sorprenda a sí mismo sonriéndole a la voz de su cabeza, como sonreiría ante las travesuras de un niño. Esto significaría que ya no toma tan en serio el contenido de su mente puesto que el sentido de Ud. mismo no depende de él.